Hoy transcribo poemas, pensamientos, historias y escritos de mi papa sobre el Avila para la Familia y los visitantes.
Caminante, son tus huellas,
El camino, y nada más;
Caminante, no hay camino,
Se hace camino al andar-
El camino (Tao) que puede ser descrito
no es el verdadero camino
del Tao Te King de Lao Tzé
Caminante no hay camino,
Sino estelas en la mar.
Antonio Machado
Como cerro del Avila han sido designados, tanto la Silla de Caracas a veces llamada Silla del Avila, como el pico dnde queda el Hotel Humboldt. Son dos cerros distintos. Acá por “Avila” incluiré, no solamente los dos cerros antes mencionados, sino también Los Castillitos, El Papelón y el Pico de Naiguatá.
En el esquema que acompaña a este escrito, aparecen los lugares por donde se asciende, en el lado izquierdo deel esquema. Las rectas son los caminos que comunican a estos sitios con los sitios cerro arriba. Las líneas dobles simbolizan caminos para vehículos de doble tracción, las sencillas, caminos de San Fernando (un ratico a pié y otro caminando) Las líneas del teleférico son las que están separados por un espacio y una pequeña vertical.
Lo sombreado son las cumbres que se divisan desde la azotea de un edificio en Colinas de Bello Monte. El espacio a la derecha de esas sombras simboliza la vertiente norte de la cordillera, el litoral y el mar Caribe.
La primera salida, que conocí en mi infancia, es La Puerta de Caracas. Este sitio queda en la Pastora, en la esquina de Torrero. El ascenso tardaba quizás una hora y no era arduo. Se llegaba hasta un sitio donde existió una bodeguita (Las Canoas) y luego al primer castillo desde donde se divisaba la costa. De aquí el camino desciende hasta La Guayra y se encuentran otros castillos, a los que también se llega desde La Guaira. Solamente conozco hasta el primer castillo mencionado. Había unas lomas con pasto (capín melao) desde donde se habria uno podido lanzar en tobogán.
Este camino ha sido invadido hasta, Las Canoas, por rancherías. He oído rumores de asaltos a excursionistas.
Desde este primer castillo podemos descender por la vertiente norte hasta Canoche.
Acá vivió, a finales del siglo XIX un médico alemán de apellido Knoch, o quizás Knoechel (tobillo o nudillo), quizás Knochen (hueso). Este señor sabía momificar. El sitio fue vandalizado hasta uqe lo último que quedaba eran los restos de la momia de un policía o soldado.Don Eduardo Rosswaag, quien me llevó junto con su hijo Fritz (l’ amico Fritz) a mi primera excursión, decía haber conocido el sitio. Lo menciona en su amenísimo y detallado libro “POR LOS CAMINOS DEL ÁVILA”, POR Eduardo Roswaag, Editorial Armitano,10/6/1985. Este libro trae al final un prolijo mapa del Ävila, reproducción hecha `por cprtesía de el Insatituto Nacional de Parques.
Otro libro que complementa al de Rosswaag es el de Bruno Manara y Carlos Silva , ”El AVILA”, publicado en 1988 por el Banco de Venezuela..
Al este de la Puerta de Caracas se encuentra Cotiza. La primera vez que subí por acá fié con el Centro Excursionista Loyola y llegamos a dormir en Los Venados. En mi infancia, el solo hecho de dormir fuera de la casa era una aventura. Recuerdo al hermano Muruzábal, que fue mi maestro de segundo grado como acompañante de nuestras excursiones, a Los Venados por Cotiza, al sitio llamado hoy en día Avila. En el libro de Roswaag menciona un lugar llamado “Rancho del tísico”, que según entiendo quedaba donde queda el Hotel Humboldt.
Recuerdo una cuesta llamada salsipuedes, que algunos subíamos reptando agarrados de raíces y ramas, no tanto por la pendiente como por el barro. Fue mi primera temporada como excursionista. Luego de dos años reanudé las excursiones estando interno en el colegio San José de Mérida. Era en efecto un grupo que nos hacíamos llamar exploradores y que imitaba a los boy scouts en casi todo. Recuerdo que nos enseñaban varios nudos, y otras cosas como lectura de mapas, orientación con mapa y brújula. Practicábamos un deporte que consistía en dejar señas en un bosque para que los de la retaguardia las encontráramos. Luego supe que este deporte lo practicaban en Escandinavia. El camino que sube desde Cotiza conduce, por una bifurcación a la derecha hasta Los Venados. Si se deja esta bifurcación de lado, se llega a Boca e´Tigre donde culmina este camino. En Boca e´Tigre hay un sendero hasta el Picacho de Galipán. Este mismo sendero comunica con Los Castillitos y antes de éstos con Canoche y El Paraíso. Yo solamente he llegado hasta el Picacho de Galipán. Para el que tenga un vehículo de doble tracción y llegue a Boca e´Tigre, la excursión hasta el Picacho no toma más de media hora y a mi me parece una excursión interesante. De Boca e´Tigre se vá al hotel Humboldt o se vá al propio poblado de Galipán, y descendiendo del poblado se vá a La Guayra. En este trayecto, a mano izquierda sale el camino hasta un lugar que llaman Las Piedras Soñadoras. No conozco el sitio, pero me ha sido recomendado como muy interesante, casi mágico.
Mi sitio favorito de ascensión es la subida desde el Hotel Avila. En el hotel estacionan automóviles. Del hotel hay que caminar una cuadra y luego en la esquina cruzar a la izquierda. Se camina una cuadra pasando frente a la Sinagoga de San Bernanrdino y al final se cruza de nuevo a la izquierda. En todo el frente se vé el camino que pasa bajo la avenida Boyacá. Esta cuesta, de moderada inclinación, asciende hasta la llamada “Loma del Viento”. Es un trecho que yo lentamente recorro en cuestión de una hora. A un excursionista joven y entrenado debe tomarle la mitad de mi tiempo.
Trato de caminar como me enseñó el Sr. Rosswaag, lo que yo llamo caminar al estilo taichi. Con el cuerpo absolutamente relajado se establece una lenta rotación de caderas y hombros alternos. Cuando avanza la cadera hacia la izquierda en forma dextrógira, avanza el hombro derecho en sentido contrario, es decir en sentido levógiro. Al subir una cuesta el esfuerzo no debe ser hacia arriba, sino que hombros y caderas rotan en un plano horizontal. La pierna que avanza se desplaza hacia delante, cuando la planta toque el suelo uno se deja caer sobre esa pierna. Hay un momento en el que el cuerpo está estirado desde la cabeza a los pies. Allí se afloja el cuerpo y éste como que se contrae. Para aprender a caminar con ese paso hay que practicar lentamente estirando la zancada. El cansancio pulmonar es mínimo.
Al llegar a la Loma del Viento el camino se bifurca. A la derecha, hacia el este sale la senda del contrafuegos. Es un camino plano hasta el Puesto de Guarda parques (PGP)Cacaito. A la izquierda, hacia el Norte este camino conduce a la cumbre del Papelón. Este trecho me toma a mí unos 75 minutos desde la Loma del Viento-
En el Papelón se bifurca de nuevo el camino.
A la derecha asciende una cuesta empinada hasta el Hotel Humboldt. Nunca recorrí este camino, pero desde Caracas se vé fácilmente lo empinado de la cuesta. Personas que han recorrido este trecho me han hablado de lo empinado de la cuesta.
A la izquierda sale un sendero al que yo, erróneamente llamaba “camino de ronda”. El camino de ronda es otro. En todo caso, del Papelón sale este sendero, con muchas partes planas y cuestas fáciles de ascender. Este camino conduce directamente a Los Venados, En el esquema vemos que de Los Venados se desciende a Cotiza.
Ya llegando a Los Venados hay un sendero que baja a La Zamurera.
Hace varios años, en una época en la que subía con frecuencia al cerro, ascendí por el Papelón, torcí hacía Los Venados y de allí descendí hasta La Zamurera. Pero desde este sitio, a pesar de que se veían muchos caminos, ninguno lo era. Yo veía a San Bernardino desde unos doscientos metros pero ningún sendero era camino. Y me vi forzado a regresar a Los Venados y a bajar por Cotiza. Esto significa que el que desee conocer La Zamurera deberá regresar a Los Venados para su regreso.
Aparte de La Loma del Viento hay otras vías para ascender al Papelón. Desde Maripérez se llega al cortafuegos y del mismo sale una subida para El Papelón. También se puede ascender de La Florida al cortafuegos, e igual desde Chacaito. Antes de llegar al PGP Chacaito se encuentra una cascada.
El cortafuegos es una excelente opción para ir desde La Loma del Viento hasta Sabas Nieves.
Desde Tarzilandia se asciende directamente a Sabas Nieves. De Sabas Nieves se puede bajar al cortafuegos y PGP Cacaito. En este trayecto hay dos cascadas.
Desde Sabas Nieves se asciende hasta la propia Silla de Caracas, y de allí, el excursionista puede ascender, bien al Pico Oriental, o bien al Occidental.
Desde el Hotel Humboldt se puede también ascender directamente al Pico Occidental pasando por Lagunazo. Una excursión relativamente fácil si se llega al Hotel por el teleférico o por vehículo rústico.
Hernan Hernandez V