Ir a Mata de Rodeo/ y volverme a refrescar,/ con el agua del estero, y limones del corral./
Seguir hasta Guasimito,/mirar las reses pastar:/vacas, mautes, becerritos/ y después el regresar.
Llegar a la vieja casa / con el gran cotoperi, / oír graznido de garzas/ en cielo color de alhelí./
Ver turpiales a montones,/paraulatas, guiriries/ el retozo de los peones,/ verdes matas de cujies.
Tomar sabroso cafe/debajo del tamarindo/donde otras tardes pase/ viendo ese llano, tan lindo/
Como añoro las coplillas/ de hombres arreando ganado,/ viejos toros, las novillas, / pasando caños a nado./
Pienso en aquellos dias/ de claro sol refulgente,/ con mañanitas tan frías/ que se arrebuja la gente./
Grises dias del invierno/ para mi llenos de encanto,/pues tomaba mi cuaderno/ y escribía coplas con llanto./
Noches claras, luna llena/ mil luceros a granel,/ cuentos de miedo y de pena/ que me erizaban la piel./
Otras noches muy oscuras/ con lluvia y fuerte tronar,/ para hombres recios y duros/ que hacen camino al andar./
Donde estará Pablo Siso/ con su lento caminar ?/ Habrá ido a buscar remonta/ para ternera amarrar,/ o estará buscando varas/para así poderla asar?
Vengase acá viejo Pablo, deje de refunfuñar/ que si la vida no es buena/ siempre tiene algo matas que dar/ y vaya a asar la ternera, que el dueño esta por llegar./
Hato viejo de Totumo,/ viejo hato de papa/ matas, caños, mastrantales, buen caballo para andar./
Ya me despido Totumo,/ no creo volverte a ver, pues me espera el gran camino/ que tengo que recorrer.
Versos pueriles escritos en Caracas en una noche lluviosa de 1984
por mi Hermana Nina Hernandez Vasquez
por mi Hermana Nina Hernandez Vasquez